"I went to the woods because I wished to live deliberately, to front only the essential facts of life, and see if I could not learn what it had to teach, and not, when I came to die, discover that I had not lived"
H.D.Thoreau
30 de julio de 2011
"Viaje al Olvido"
24 de julio de 2011
Quiero ser...
Algo que sea lo que aun no soy;
Sin dejar de ser quien soy;
Algo que siga siendo, luego de ser;
No quiero ser parte de un único ser;
Pero tampoco de la otra parte que es, sin ser;
Quiero ser eso que nadie es;
Pero que alguno una vez fue;
Ese no ser que resulta mas que todo ser.
Quiero ser porque no soy;
Aunque ese saber que no soy, buscando ser;
Me hace ser mas que aquellos que siendo, ya no serán;
No busco dejar de ser lo que soy;
Porque ese no ser, nunca me hará ser;
Ayer no era lo que hoy soy;
Mañana ya no sere, sino el recuerdo de lo que fui;
Hoy simplemente soy, buscando ser.
F.V.
22 de julio de 2011
"El Exito"
Conversando con un niño.
-Cuando me llevaras a mi?
-aun falta….
-mucho tiempo?
-No, no es tiempo lo que falta
-entonces que es?
-que hagas lo que te corresponde…
-a que te refieres?
-no puedo mostrarte lo que hay del otro lado de la colina sino hasta que la hayamos pasado.
-no entiendo
-no tienes que entender
- y si no hago eso que me corresponde, entonces no me llevaras?
-si no lo fueras a hacer, entonces no hay razón para que te sigas alegrando de estar aquí,
-aquel otro lugar, es mejor que este?
-depende
-de que?
-Del fruto de las semillas que se te ha encomendado sembrar aquí…
-semillas?, nadie me dio semillas para hacer sembrar, sigo sin entender.
-las debes encontrar por ti mismo, para eso debes aprender a ver, a sentir, a oír,
- ya se ver, sentir y oír, entonces todo lo que tengo que hacer es plantar semillas?
-lo que debes hacer es ver tras la luz, escuchar en el silencio, y sentir mas allá de tus manos.
…
-y que hay de mi abuelo? …esta bien?
- solo el lo sabe
-porque se puso viejo?
-porque el viejo puede encontrar tiempo para contemplar, la resignación para aceptar, la experiencia para entender, y la humildad para ver.
- pero porque hay entonces otros que se van antes?
-algunos recorren el camino mas rápido, no te entristezcas por ellos, hay quienes tienen un recorrido mas corto porque lograron vivirlo con mas intensidad.
-porque mi madre llora?
-porque fue echa para estar junto a su padre, al igual que tu junto a ella, su separación es como la amputación sin anestesia de una parte de su espíritu, llora porque aun no puede comprender que esa separación no es eterna, en el fondo lo sabe, pero no lo entiende.
-se lo puedes explicar para que deje de llorar?
-con el tiempo lo entenderá, su necesidad de el delata la naturaleza de la unidad entre los hombres, se puede separar pero terminara por unirse de nuevo.
…
-porque te temen tanto? No pareces tan malo…
-porque no me conocen, no me pueden aceptar porque si bien saben que algún día los tendré que llevar a ellos tambien, prefieren ignorarme y olvidarme viviendo una vida de distracciones, pero no me tienen tanto miedo a mi como a la responsabilidad que el camino les demanda.
- mi mama dice que cuando me toman una prueba el miedo que le tengo es por lo poco que estudié.
-Como dices, el miedo no es a la vida o a mi, es al examen final que ella demanda.
-hablas raro…
-algún día lo entenderás.
-fue lindo haberte conocido, te podré volver a ver?
-cuando nos volvamos a cruzar no será en las mismas condiciones, deberás estar preparado para venir conmigo, y dispuesto a dejar todo, solo así no me temerás.
-nunca te temeré.
-Aun puedes decir eso porque todavía no hay cadenas que te aten a la tierra.
-cadenas?
-aun eres niño y los grilletes son mas grandes que tus manos, a medida que crezcas comprenderás lo difícil que será quitártelos.
-mi madre me llama.
-pues nos veremos, cuando toque tu turno
.chau…. gracias!
El pequeño se paró de un salto y se alejó de aquel extraño sujeto junto a quien conversaba, respondiendo a las señales que la madre hacia con su brazo para acercarlo a ella, con la energía propia de un niño de su edad se acerco corriendo esquivando las lápidas que se interponían en el camino, con un estado de ánimo que parecía inapropiado frente a aquella situación, al llegar cerca de su madre esta la fundió en un fuerte abrazo, sus lagrimas no cesaron de brotar en lo que duró el entierro de su padre, ya la gente había desaparecido en su mayoría y quedaban algunos pocos familiares, el chico miró hacia la pequeña loma donde aun se encontraba aquel extraño y le dirigió un último saludo con la mano, el hombre, cubierto de una capa negra, hizo un ademán con su cabeza respondiendo al saludo, una larga cabellera tricolor que variaba entre blanco, el gris y algún rezago de pelo negro, cubría ,enmarañada, parte de su cara, unos ojos azules profundos emanaban un cierto aire místico, tenía una mirada que nadie podría descifrar, su rostro estaba carcomido por el paso del tiempo, las arrugas se lo cubrían por completo brindándole un aspecto de cansancio, de seriedad, y algún atisbo de compasión.
-A quien saludas? Preguntó la madre
El niño mirándola a los ojos le dirigió una inocente sonrisa por unos segundos, la madre dirigió la mirada hacia donde se encontraba el sujeto buscando ver el destinatario del saludo de su hijo, recorrió aquella loma con la vista un par de veces, pero se rindió ante la búsqueda con una mueca de incomprensión, pues no lo veía.
F.V.
Aleteando hacia el sur
Me miro al espejo con el fin de controlar los movimientos danzantes de la mano sobre mi rostro mientras acompaña a una cosechadora de experiencias, que va arrasando con un tupido bosque de pelos enmarañados que ocultaban mis facciones, hace cuanto no me veía en un espejo, durante aquellas dos semanas de ausencia solo me podía observar reflejado en las pantallas de las cámaras digitales, quienes devolvían una imagen miniatura de lo que parecía ser yo. Casi no me reconocía, algo había cambiado, o vuelto a ser. El débil ronroneo que escapaba de aquellas deforestadoras garras me hundían en un ensueño, en una laguna de melancolía, buscando recordar aquello que se desprendía junto a los gruesos troncos de barba que caían inertes sobre el lavatorio, ahí yacían los únicos testigos vivénciales de aquella experiencia, y seguramente estarían grabados en su interior tantos sentimientos y emociones tan difícil de encontrar dentro de mi mente, que en una selva de recuerdos luchan por interponerse buscando el protagonismo. En aquellas antenas quizás vive la única prueba de lo que fue real, de emociones que trascienden los sentidos, como la libertad que se mete en las venas, oculta tras la belleza de algún paisaje que cae preso en los ojos, siempre insaciables, siempre atentos.
Fueron testigos del largo viaje, transcendiendo ciudades, desiertos y montañas, hacia un alejado destino, quizás en el afán de lograr perderme de aquella carga, esa realidad que no despega sus pies del suelo, ese fantasma que como un perro fiel, siempre encuentra a su dueño, o lo espera a la vera del camino pacientemente hasta su retorno, y así pasó, porque el pobre no pudo ir mas allá de los limites de buenos aires, asique quedo ahí, esperando, para recibirme al regreso en el mismo lugar donde me perdió. Aun recuerdo cuando lo abandoné. Un gran peso había quedado atrás, solo pensaba en aquel navegar del tiempo, en el presente que me rodeaba y la estela de emociones y recuerdos que iba tejiendo sobre aquel imperturbable océano, la barcaza que me alejaba de aquellas tierras desgastadas del vivir por el deber, que no conocían el como deber vivir.
Así comenzaba aquel éxodo espiritual, con la mente liberada, podía observar como la noche contemplaba un desierto infinito que abrazaba todos los horizontes, entre las planicies algunas ondulaciones poco a poco rompían con la monotonía del paisaje. En su soledad brillaba la autocontemplación de si mismo, se podía distinguir un ambiente rodeado de cierta jactancia, quizás por ser de los pocos lugares que el hombre no pudo conquistar, y le permitía en su escasez y penumbras la libertad de ser, sin que lo hagan.
A medida que bajábamos y nos acercábamos a la puesta del sol, las planicies se iban arrugando, y los horizontes flaqueaban y se estiraban, las verdes lomas se hacían cada vez mas frecuentes, y algún cerro nos daba la bienvenida a la patagonia. Luego de navegar sobre las ancas de algunas lomas, un arroyito se hacia presente bajando de algún cerro, jugueteando entre el paisaje y zigzagueando de aquí para allá, acariciando las cuestas verdes donde desfilaban numerosa variedad de árboles, mas atrás un grupo de álamos se erguían al cielo, y sus altas ramas parecían revolotear de alegría en alguna danza que dirigía el viento. Sobre la costa del aguacero que bajaba, y rodeado de este bosquecillo, una humilde cabaña reposaba sobre la tranquila suavidad del valle. Una cabaña en medio de la nada, y a la que nada le faltaba.
Incluso parecía que la luz que irradiaba el sol era distinta, como si cada lugar donde alumbraba, se llenase de cierta euforia contenida y a punto de estallar en algún mágico revuelo de libertad y felicidad que brillaban a lo largo de donde quiera que se háyase la mirada del gran astro. Sin embargo al mismo tiempo, aquel paisaje congelado, expectante, parecía conspirar en silencio para si mismo, siendo su propio artista, donde un pincel invisible trazaba las líneas jugando con el contraste y la armonía de los diversos tonos verdes, azules y marrones, que se mezclaban y correteaban por el paisaje, décadas tras décadas, en una paciente obra que nunca concluiría y siempre se transformaría. Vivía para si mismo, pero no le negó al hombre la oportunidad de domesticarse frente a lo salvaje.
Aquellas colosales formaciones rocosas parecían querer cortarnos el paso a medida que viajábamos, pero el camino siempre se las arreglaba para escurrirse hacia el sur. Algún pueblo, resguardado celosamente por sus protectores de piedra, que desde sus alturas lo observaban todo y no olvidaban nada, no hacía mas que regocijarse y contemplar ese mundo desconocido.
Aquellos expectantes y atentos ancianos de la tierra estaban lejos de ser domesticados y ofrecían un desafío para quien buscara conquistar sus cumbres, y observar con los ojos de estos inmortales guardianes el verdadero valor de esas regiones. Desde allí arriba se podía contemplar todo su esplendor, como una única y gran obra, en esas alturas la montaña guardaba silencio, en un respetuoso homenaje hacia aquellos rincones sagrados de la tierra, de su tierra. Solo se permitía mirar, contemplar, y tratar de grabar en el espiritu, mas de lo que los ojos puedan absorber frente a tan extenso panorama.
Los numerosos espejos que se escondían en lo profundo de los valles, se robaban un pedazo de cielo, capturándolo entre sus aguas, y liberándolo a la mística que revoloteaba junto al viento dentro de aquellos territorios. Algún camino se adhería al paisaje sin romper con la armonía que lo abrazaba, serpenteando entre el irregular terreno, bordeando lagos montes y cerros que se interponían a su destino, hasta perderse entre la verde alfombra que dominaba por lo bajo.
Desde esa altura se veía al horizonte resquebrajarse tras un ejercito de montañas, que parecían alzarse dramáticamente en la lucha desenfrenada por cumplir con su ambición de alcanzar aquel manto celeste que se levantaba sobre ellas. Aquellos pastores del cielo, se alzaban con sus garras de piedra, recolectando desde las blancas entrañas de las sumisas nubes, los hielos que estas fielmente les otorgaban, y de ese modo, bajo el cuidado y la protección de sus alturas lo racionaban responsablemente para asi alimentar a los hambrientos lagos durante todo el año.
En pocos lugares el hombre y la naturaleza se complementaban tan bien, de día, sus extensas praderas, acompañadas de la privacidad que le otorgaban los cerros que la rodeaban, me acercaba hacia la lejanía de mi espíritu, y convirtiéndome en espectador de una obra única en que la naturaleza interactuaba para si misma, me apartó de mi egoísmo humano, del impulso esclavizador del hombre sobre los dueños originales de aquellos suelos, del instinto de poseer una parte de aquella libertad, cuando el solo acto ya la aniquilaría y nos dejaría con el recuerdo de lo que alguna vez fuel. La naturaleza hablaba en su idioma, los chirriantes cantos de los pájaros, los pintorescos rumores de sus centenarios árboles, el grito callado de las ramas agradeciendo las caricias del viento, y las pequeñas alimañas que corretean cautelosamente, todos juntos eran su voz.
De noche, un cielo abundante no permitía timidez a las estrellas, incluso las que se escondían en las grandes ciudades avergonzadas de su pequeñez, resplandecían con ferocidad. Nada se guardaba de rendir su mayor homenaje a esos rincones que la naturaleza escondía para aquellos que lograban ver mas allá de sus ojos.
Ahora, la abstinencia de libertad me empieza a enfermar, en menos de un día aquellas imponentes montañas de piedra se convirtieron en edificios de acero y hormigón, el sutil cantar de los pájaros se distorsionó en sirenas y bocinazos, la pureza del aire se gangreno bajo los efectos de los humos del desarrollo, las tímidas criaturas dueñas de la libertad se convirtieron en perros con correas, el saludo matutino de los pueblerinos enmudeció, y la sonrisa que lo acompañaba se transformó en una cara de incomprensión. Respecto de la liberación de mi espíritu, quedan sus restos volcados en estas palabras. El ultimo pelo de mi barba de dos semanas cayó junto al resto, y allí se va por las cañerías lo único que nació creció y murió junto a la libertad de mi espíritu.
Solo quedan los recuerdos, no las imágenes mentales con que el paisaje me envolvió, y que poco a poco se irán erosionando a medida que cae la arena del reloj, sino el sentimiento inconfundible de ser parte de aquel reino natural, sentimiento que se imprime en el alma y que ni el tiempo se atreve a devorar. Sentimiento de libertad.
F.V.
Algunas preguntas sin resolver...
¿Para que hago este blog?, es la gran pregunta, hace mucho que tengo ganas de crear uno, pero el tiempo y las prioridades se complotaron para no involucrarme en este embrollo, bien por ellos y gracias. El problema es que ahora los encontré incautos y puse manos a la obra, pobre de mi, ahora tengo que pensar, escribir, compartir. Y como si eso fuera poco, ¿Quien va a leerlo? ¿Quien podría reparar en esta humilde barca semi-hundida flotando en su pequeñez inadvertida frente a tan extenso océano digital? ¿Quien se va a interesar hoy en día en esas cosas que no le dan respiro a mi mente, aquellas pequeñas cosas de colores abstractos y loquiformes como los conceptual incomprensible de Liniers, llamadas ideas, pero que no son solo simples y vagas ideas que continúan el camino que el viento les ordena, sino que penetran como bacterias en mi mente, rehusándose firmemente a ser arrancadas y echando raíces, instalándose y acaparando mi consiente, mi inconsciente, mi subconsciente y todos esos ...cientes, obligándome así a seguir pensando. He perdido la habilidad de desatención a estas y hoy me veo condenado a actuar en consecuencia suyas, me esclavizan y me obligan a profundizarlas y a no prescindir de su compañía por mucho tiempo, se han apoderado de mi conciencia y no puedo neutralizarlas, a partir de ahora no soy yo quien habla sino ellas, me han poseído con el único fin de liberarlas, de dejarlas fluir, y de darles rienda suelta en este océano de infinitos caminos y mas posibilidades. Ahora entiendo, no fui yo quien creo este blog. me han utilizado.
Estas ideas que me atormentan las van (o las he de, si es que este blog pasa tan desapercibido como mis predicciones anuncian) a ir descubriendo a lo largo de los diferentes textos que quiero compartir con ustedes o conmigo en este espacio. Primero voy a compartir algunos escritos guardados en el polvo de mi disco rígido a la oscuridad de otras miradas, espero que no sientan que pierden el tiempo luego de leerlos! saludos.
19 de julio de 2011
Sobre huellas y caminos -Presentación-

Un paso firme deja huellas marcadas, testimonios escritos en la tierra que proclamarán, en una paciente lucha contra el tiempo voraz, el paso de aquel que piso fuerte en su caminar sin temer que su rastro fuere perseguido por otros.