El Mendigo
Solo una moneda pido, si es mucho reclamar una caricia. Solo busco un
concilio con sus miradas, una tregua a la lucha por esquivar mi encuentro.
Poder así romper el conjuro de los ojos de medusa, que me convierten en parte
del paisaje, en una estatua sin nombre, con un corazón que no late.
Solo una moneda pido, y poder seguir penando en la banquina del camino de mi vida, mantener firme esta agonía
errante, buscando consuelo a una Realidad que se ha vuelto maldita. Y llorar,
derramando con cada gota, los sedimentos de una vieja fantasía que imaginaba un
mundo mejor.
Solo una sonrisa pido, que me haga saber que
sigo aquí, y no soy todavía un fantasma que ha perdido su presencia, saber que
aun estoy, para hacerlos testigos de una
guerra que se ha llevado a cabo, yaciendo aquí tirado, una victima herida por
las modernas armas: Hoy son los números
desangrando las almas de las personas.
Solo una sonrisa pido, que apacigüe mi dolor, y
me deje dormir tranquilo una noche mas. Cuando ustedes se encierren en la
libertad de sus cárceles amuralladas, y yo me resigne a la prisión de las
calles libres, pero de otro dueño.
Solo un abrigo pido, como el abrazo desprendido
de los misteriosos impulsos del amor o las cálidas palabras de una fugaz
compañía, porque si son duros los días áridos de compasión, son mucho más
crueles las noches abandonadas al frío de sus corazones demasiado ocupados,
pero de si mismos.
Solo un abrigo pido, porque mi dios ha sido
expulsado al ostracismo, llevándose su calidez consigo y se sienta hoy en su trono un falso profeta
de las tierras del invierno, tiñendo los dominios del reino de blanca y gélida
indiferencia.
Solo tu atención pido, buscando que te prestes
a escuchar las palabras de este testigo: No permitas que le pongan precio a tu alma,
ni dejes que tu cabeza asesine a tu corazón, no dejes que te marquen el camino
y evita caer en las trampas del engaño, cuando te digan este mundo es el
mejor, acuérdate de mi.
F.V.

No hay comentarios:
Publicar un comentario